"Para fomentar el uso de las TIC debemos incrementar la e-Confianza"
Domingo Laborda, Director del Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información de Red.es
Domingo Laborda, Director del Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información de la entidad pública empresarial Red.es, desgrana en esta entrevista concedida a netfocus las particularidades que presenta la Sociedad de la Información en España.
Como director del Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, ¿cómo calificaría el estado actual de la Sociedad de la Información en España?
La situación de la Sociedad de la Información en España es manifiestamente mejorable y no se correlaciona bien con la situación económica del país en términos de Producto Interior Bruto. Nuestro crecimiento económico es casi el doble que en los países europeos más avanzados; pero se dan cita varias circunstancias que hacen que el desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en España no sea el que nos corresponde.
No obstante, hay datos que nos permiten ser moderadamente optimistas. Por ejemplo, el último estudio del Observatorio sobre Comercio electrónico B2C demuestra que los españoles estamos perdiendo el miedo a las compras on line: uno de cada cuatro internautas ha comprado a través de la red en 2005, un 10% más que el año pasado.
¿El modelo español de Sociedad de la Información presenta alguna característica particular en relación al del resto de Europa?
España no destaca por su capacidad de innovación ni de producción de los elementos TIC básicos (hardware, software, etc.). Más bien somos consumidores y tampoco somos los mejores consumidores. Hay países que se encuentran en una situación similar a la nuestra pero que compaginan la inversión en TIC con mejores métodos de aprendizaje o de adaptación: La formación es compañera inseparable del desarrollo y del uso efectivo y eficaz de las TIC.
¿En qué aspectos tendríamos que dar un empujón extra para no perder el tren europeo?
En España tenemos un buen nivel de tecnología que todavía no se está utilizando de forma óptima. No es hacer las mismas cosas con instrumentos mejores, sino integrar la tecnología en el proceso en sí. No es comprar ordenadores y licencias de software, es saber emplearlos.
Además, para fomentar el uso de las TIC debemos incrementar la e-Confianza. En el último estudio del Observatorio sobre comercio electrónico, hemos detectado, entre otras cosas, que el principal motivo por el que algunos usuarios se resisten todavía a realizar transacciones on line es la desconfianza. En este campo, el portal www.nomasfraude.es, que acaba de poner en marcha el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación junto con la Asociación de Internautas y Panda Software, es un buen ejemplo del esfuerzo que está haciendo la Administración Pública. La información, insisto, es clave para no perder el tren.
Según el estudio elaborado por el Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información sobre el Uso y Perfil de los Usuarios de Internet en España, cerca de la mitad de la población había accedido a Internet durante el último trimestre. El número de internautas aumenta, ¿pero lo hace al ritmo adecuado para situarse en la media europea?
Pues la tendencia es, al menos, esperanzadora: Crece la Banda Ancha, crece el número de internautas y se amplía, además, el espectro de usuarios. Ahora, las TIC empiezan a ser transversales en sexo, edad, formación, nivel socioeconómico, etc. Vamos por el camino correcto, pero tenemos que seguir acelerando. Hay que correr mucho para seguir donde estamos y para ganar posiciones, con respecto a otros países, hay que correr el doble.
¿Cuál es a su juicio la última barrera que tendría que superarse para acabar de generalizar el acceso a Internet?
Hay algunos aspectos en los que debemos seguir trabajando porque, en cierto modo, están frenando la expansión de las TIC y el acceso generalizado a Internet. Además del fomento de la e-Confianza; quedan aún por desarrollar posibles aplicaciones del DNI electrónico, por ejemplo; sería deseable que la política de precios de las operadoras estuviera más en sintonía con la de los países del resto de Europa... En resumen, hay todavía una serie de capítulos abiertos que afectan a determinados agentes potenciadores de las TIC.
¿Usted cree que la sociedad en general es consciente de la envergadura de la conocida como ‘estrategia de Lisboa’ y de los beneficios que puede aportar?
La estrategia de Lisboa marcó el año 2010 como fecha tope para solventar el desequilibrio de Europa respecto a Estados Unidos. De momento, la aplicación de esta estrategia ha sido satisfactoria, aunque insuficiente. Los retos son muy ambiciosos. En su conjunto, Europa va a tener serios problemas para ponerse a la cabeza de la competitividad.
¿Tiene la sociedad una cultura digital adecuada para poder sacar el máximo provecho de los servicios públicos electrónicos que tiene a su alcance y de los que van a irse incorporando poco a poco?
La digitalización administrativa es ya una realidad que, sin duda, será potenciada y reforzada en lo sucesivo. Como le decía, la formación será fundamental para que pueda hacerse un uso efectivo de todos ellos. La difusión de la utilidad de las TIC forma parte de las actividades de Red.es y de los objetivos del Plan Avanza con el que España espera poder cumplir los objetivos de la Estrategia de Lisboa.
En este sentido, ¿piensa que el nuevo DNI electrónico va a suponer un punto de inflexión en el desarrollo de la Sociedad de la Información en España?
La identificación a través del DNI electrónico permite a los ciudadanos acceder a todos los servicios públicos digitales: va a ser el catalizador y el multiplicador de la eAdministración. Pero tendrá también efecto sobre el sector privado: Por un lado, supondrá un impulso importante de la industria TIC española y, por otro, servirá para generar e-Confianza y fomentar comercio electrónico.
El nuevo documento no solo supone la identificación del individuo, sino también una firma digital. Este tipo de certificación garantiza la seguridad en las transacciones, a través de la figura del tercero de confianza (una tercera entidad responde ante el vendedor de la identidad del comprador).
¿Qué papel puede desempeñar la Administración en este impulso?
Si observamos la experiencia de los países más desarrollados en cuanto a Sociedad de la Información, los gobiernos y las administraciones públicas han ejercido un evidentísimo liderazgo. Podemos ver el ejemplo de Irlanda, que no es una economía especialmente fuerte dentro de Europa, donde la Administración Pública ha sido un ejemplo para todas las empresas.
Un país en el que la Administración Pública no lidere el proceso de implantación de las TIC no puede tener esperanzas de mantenerse a la cabeza en este ámbito.
¿Y los Colegios y Asociaciones Profesionales?
El Plan Avanza se ha diseñado a partir de la ponencia del Consejo Asesor de las Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (CATSI), en el que están representadas las distintas administraciones, las empresas y profesionales del sector, las asociaciones de usuarios de Internet y los Colegios Profesionales.
Avanza busca el consenso y la participación de todos los agentes y los Colegios y las Asociaciones Profesionales pueden desarrollar un papel muy importante en este proyecto.
Las Tecnologías de la Información, ¿son hoy en día el principal factor de desarrollo e incremento de la competitividad de un país?
Bueno, es una realidad comúnmente aceptada en toda Europa y sobre la que la Comisaria Europea Viviane Reding desarrolló el año pasado su iniciativa 'i2010 - Una sociedad de la información para el crecimiento y el empleo'. Está claro que existe una fuerte correlación entre el gasto en TIC y el crecimiento de productividad. Según la OCDE, entre 1995-2002, el 40% de la productividad estaba relacionada con la inversión en TIC. Este organismo ha llegado a afirmar que las TIC y su aplicación en la producción están transformando la estructura económica.
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